Versos cómplices para un compañero inolvidable

Guillermo Ortíz Mayagoitia

Ministro en Retiro de la SCJN

Para hablar de Sergio Aguirre le pido prestado a la revista “Selecciones” el nombre de su sección “Mi personaje inolvidable”, porque allí se narraba con desenfado y naturalidad una serie de anécdotas y vivencias de determinadas personas que dejan huella permanente, como es el caso de Don Sergio.

Limitaré mi participación al recuerdo de una serie de “versitos” que le escribí con motivo de sus participaciones en la discusión de los asuntos en el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en las que hacía gala de su erudición y de un lenguaje culto, poco común, muchas veces fuera de mi alcance de comprensión inmediata, por lo que tuve que acudir al diccionario para descifrar sus expresiones.

Esa situación dio pie para que redactara yo una serie de rimas que muchas veces nos hicieron reír.

La Ministra Margarita Luna Ramos se dio a la tarea de compilar esos versos en una edición exclusiva para los Ministros, pues algunos revelan intimidades y/o resultan atrevidos por su doble sentido, pero la máxima a seguir, con el consenso de todos era la de:

“Que se salve el chascarrillo aunque se pierda la amistad”.

Afortunadamente se salvaron las dos cosas.

De acuerdo con lo anterior, solamente he escogido aquéllos que permiten “la moral y las buenas costumbres”…

y sin más, a los versos:

En una ocasión, Don Sergio sostuvo que deberíamos apartarnos de la lógica formal en nuestras discusiones y al razonar en contra de un proyecto del Ministro Azuela habló de “paradojas”, “hipérboles”, “apogeo” y “perigeo”. El verso dice:

Con hipérboles que vuelan,

apogeos y perigeos,

Don Sergio le pegó a Azuela

y todo se puso feo,

Pues en lógica formal:

El proyecto a la cajuela

Y Don Mariano a llorar.

En otro lance, Don Sergio, hablando de la deducibilidad de gastos de previsión social, soltó la siguiente frase: “debemos tener cuidado porque muchos empresarios son candiles de sus fábricas y obscuridad del fisco”.

Así quedó el verso:

Con lo que dijo Don Sergio

Yo me acalambro y me sisco,

Pues hay patrones candiles

Que tienen obscuro al fisco.

Este otro verso recoge palabras poco usuales por los jueces en asuntos jurídicos, que Sergio soltaba con fluidez y naturalidad:

LAS NUEVAS VOCES JURÍDICAS DE SERGIO AGUIRRE:

Antes dijo “sin desmedro”

Y provocó gran azoro.

Hoy agrandó el lexicón

Con “pararrayo” y “meteoro”.

Y en esto de los estímulos (1)

La cosa se pone que arde,

Pues desde luego hay desmedro,

Pero también has des…aire.

(1) El tema era estímulos fiscales.

También dijo que su participación en otro asunto sería brillante porque guardaría silencio, pues ya se había dicho todo. Aquí el verso:

Hay luces y obscuridades

Para solaz y contento,

Pero nunca se había oído

Lo del “brillante silencio“.

Tal paradoja denota que

Para Don Sergio Aguirre

Ha resultado notable

Aquello que no se nota.

Y ya no hacen falta luces

En el Valle del Silencio.

Al discutirse un proyecto del Ministro Góngora, éste dijo que “la Hacienda Federal no es gestora de negocios”; Don Sergió acogió esa frase pero votó en contra. Aquí el verso:

Radical, definitivo,

Con énfasis y sin ocio,

Dijo Salvador Aguirre

Que la Hacienda Federal

No es gestora de negocios.

Luego añadió convencido:

Eso sí le apruebo a Góngora;

Con lo demás no coincido.

Hablando de las Candidaturas Independientes para cargos de elección popular, Sergio tuvo una buena intervención que yo resumí en estos términos:

CANDIDATURAS – NEGOCIOS

Tres negocios hay y son, según el Ministro Aguirre:

1.- Fundar una religión sin mandatos que lastimen.

2.- Prometer salud del cuerpo y delgadez de una Sílfide, pero sin dietas ni esfuerzos que cansen y mortifiquen.

3.- Y para hincar bien el diente y hacerte de buen dinero: Candidato Independiente tienes que ser compañero.

Y sobre ese mismo tema nos dijo que el primer Candidato Independiente de la Historia fue Barrabás, quien le ganó a Jesús la elección correspondiente. Aquí el verso:

El discurso de Don Sergio,

Apasionado y valiente,

Enseña, según verás,

Que sin duda, Barrabás,

Fue el primer independiente.

Y aflora la conclusión

De que ganó la elección.

Pero tiempo y geografía

Demuestran, por lo demás,

Que en México, señorías,

Ahora perdió Barrabás (2)

(2) Esto fue cuando ganó las elecciones Felipe Calderón.

Termino esta relatoría con el verso que recoge un gazapo del Ministro Aguirre. Defendiendo la ley que les otorga menguadas prerrogativas a los partidos políticos de nuevo registro. Dijo Don Sergio que le parecía bien esa disposición “porque apenas son libélulas y para tener derecho al financiamiento completo tienen que convertirse en mariposas”. Góngora captó el error y de inmediato lo hizo notar. Dice así:

GAZAPO:

Dijo Sergio Salvador

Desde su mullido asiento:

Si son apenas libélulas

No tengan financiamiento,

Pues para eso y otras cosas

Tendrán que ser mariposas.

Góngora siempre bromista,

Señaló que las libélulas

Nunca serán mariposas,

Pues son de especies distintas.

Y Sergio le contestó

Blandiendo toda su casta:

No te concedo razón,

Pues yo sólo cité a Kafka.

Estos recuerdos y muchos más son los que hacen a Don Sergio Salvador Aguirre Anguiano un personaje inolvidable.

La “caprichosa vida” (como dijo Agustín Lara) juntó nuestros destinos de manera inesperada: nos nombraron Ministros de la Suprema Corte el mismo día (27 de enero de 1995) y concluimos también en otro mismo día (30 de noviembre de 2012). Durante casi 18 años trabajamos y convivimos de manera cotidiana 5 días a la semana, y a veces, por gusto, también algunos fines de semana. Su compañía y su charla siempre me resultaron agradables. Fue claridoso y sincero, con valores morales muy bien cimentados que defendía “como Samuray”, según su propia expresión; buen intérprete del derecho, erudito, gran lector, estudioso y muy organizado en su trabajo.

Dejó muy buen nombre y fama en la Suprema Corte y también en su vida privada. Descanse en Paz nuestro querido amigo y compañero.