Evolución de la trata de mujeres y niñas

Angélica Marina Díaz Pérez

Magistrada en el Segundo Tribunal Unitario del Segundo Circuito. Doctora en Ciencias Penales y Maestra en Derecho de Amparo y en Juicios Orales, los tres postgrados por la Universidad de Tepantlato. Licenciada en Derecho por la UNAM, con máster por la Universidad Autónoma de Barcelona. Maestrante en Derecho Judicial por la Universidad Panamericana en coordinación con la Escuela de Formación Judicial del CJF.

 

Pese al amplio marco normativo que existe para combatir el tráfico de personas, tanto nacional como internacional, es uno de los delitos más lucrativos a nivel mundial.

La trata de personas es un delito que por años ha lacerado la libertad e integridad de seres humanos alrededor del mundo. Las víctimas de este ilícito particularmente suelen ser mujeres y niñas, quienes son captadas, trasladadas, vendidas y compradas generalmente con fines de explotación laboral, sexual, de matrimonio forzado o para la extracción y tráfico de sus órganos. En el Diagnóstico sobre la Trata de Personas en México,1 publicado en 2019 por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, se advierte que en la actualidad este delito se considera el tercer negocio ilícito más lucrativo del mundo, sólo superado por el tráfico de drogas y de armas.

El nuevo modus operandi del crimen organizado trae aparejadas nuevas necesidades sociales y jurídicas. El uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC ́s) ha generado un impacto significativo en el mundo. El desarrollo de plataformas, programas y medios de internet han coadyuvado a la creación de un amplio espacio de intercambio y de acceso a la información que simplifica la forma de acceder al inmenso universo de contenidos. Sin embargo, las llamadas TIC ́s también constituyen una de las herramientas más utilizadas por los grupos criminales para cometer ilícitos, como la trata de personas. Es alarmante que a pesar del amplio marco normativo nacional e internacional para prevenir, sancionar y erradicar la trata de personas, este delito se siga posicionando dentro de los más lucrativos a nivel global, máxime que su operatividad con frecuencia involucra derechos de mujeres, niñas y adolescentes, cuyo interés superior debería ser tutelado y garantizado por los Estados a través de normas jurídicas, instituciones idóneas, políticas públicas y mecanismos jurisdiccionales eficaces que aseguren el goce pleno de sus derechos fundamentales. Pese a ello, en el contexto de la teoría del ser y deber ser, nos enfrentamos a una dicotomía sustancial entre lo establecido en el sistema jurídico –que refleja el deber ser– y la ineficacia de su materialización – que proyecta el ser.

Trataré de realizar el análisis de este ilícito, su génesis y transformación, aun cuando por cuestión de espacio, deba dejar intocados aspectos para ocasión posterior.

DESDE EL INICIO

La esclavitud es la práctica más antigua de sometimiento y degradación de la dignidad que ha afectado a la humanidad durante siglos. En la Convención sobre la Esclavitud de 19262 es definida como: “El estado o condición de un individuo sobre el cual se ejercitan los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos” (art. 1, párr. 1). En tanto, la trata de esclavos: “Todo acto de captura, adquisición o cesión de un individuo para venderlo o cambiarlo; todo acto de cesión por venta o cambio de un esclavo, adquirido para venderlo o cambiarlo, y en general todo acto de comercio o de transporte de esclavos” (art. 1, párr. 2).

Pese a que en la mayoría de los ordenamientos jurídicos del mundo la esclavitud ha sido abolida, evolucionó y en la actualidad subsiste en una nueva modalidad denominada trata de personas. A efecto de comprender la génesis y desarrollo de este fenómeno global (conocido como la esclavitud del siglo XXI), es necesario destacar los antecedentes más relevantes que le han precedido para que hoy en día sea el segundo ilícito más lucrativo en el mundo.3

El origen de la esclavitud proviene principalmente de la antigua práctica de aprovechamiento de la fuerza humana y mano de obra de los prisioneros de guerra; sin embargo, la deshonra, explotación y vulneración de la dignidad se acentuó mucho más en contra del sexo femenino, grupo que hasta nuestros días sigue sufriendo los estragos de una sociedad desigual.

Uno de los periodos marcados por el sometimiento cultural, económico y social es el llamado colonialismo, en el cual principalmente las sociedades de los continentes americano y africano fueron oprimidas por los europeos, quienes veían la oportunidad de extraer riquezas para llevarlas a sus lugares de origen y, en algunos casos, conquistar territorios para imponer sus mandatos. Evidentemente la llamada conquista europea generó desacuerdos y conflictos entre los habitantes de las tierras que pretendían colonizar, no obstante, la colisión de culturas originó una especie de mezcla sociopolítica y consuetudinaria que incluso impera hasta nuestros días. Respecto al tópico que interesa, es preciso destacar que durante ésta época las mujeres y niñas, particularmente africanas e indígenas, eran sometidas por los europeos, en algunos casos violadas y desarraigadas de sus lugares de origen, y comerciadas como mano de obra, servidumbre y/o como objetos sexuales.4

En esa línea histórica se gestó lo que a fines del siglo XIX e inicios del XX se denominó trata de blancas, concepto que se utilizó a partir de las guerras mundiales, debido a que las mujeres europeas de piel blanca eran captadas y transportadas a otros países y continentes para utilizarlas principalmente como servidoras sexuales en redes de prostitución.

La trata de blancas generó un gran impacto en las sociedades de la Post Guerra, debido a la transición de la explotación racial en una nueva modalidad. Hasta antes de la Primera Guerra Mundial se consideró común el abuso y sometimiento indígena y africano con fines de esclavitud, sin embargo la explotación exclusivamente sexual –que surgió especialmente con la venta de mujeres de tez blanca– provocó un impacto mayor entre las sociedades del mundo que comenzaron a asociar la expresión trata de blancas con comercio de mujeres con fines de explotación sexual. Así, las jerarquías sociales basadas en la raza y nacionalidad fundadas especialmente por los europeos (que normalizó el hecho de que las mujeres de piel morena fueran consideradas inferiores) comenzaron a tomar un rumbo diferente.

Las crisis políticas, sociales y económicas que dejaron los conflictos bélicos aceleraron la migración de personas y la trata de blancas adquirió nuevas modalidades operativas, como el tráfico de personas para la explotación laboral, por lo que el término trata de blancas entró en desuso sustituyéndose por tráfico humano o tráfico de personas, denominación usada principalmente para referirse al comercio internacional de mujeres, niñas y adolescentes. Cabe precisar que el nuevo nombre de este fenómeno social sólo evidenció el cambio gramatical de un problema remoto cuyas nuevas modalidades sumaron elementos para la prevalencia de una crisis interminable que generó y sigue generando múltiples violaciones a Derechos Humanos, sobre todo de mujeres, niñas y adolescentes.5

Ante tal escenario, las organizaciones internacionales comenzaron a realizar diversas conferencias e implementar instrumentos jurídicos con la finalidad de combatir el problema. Entre ellos, destaca el Convenio internacional para la represión de la trata de mujeres y niños, cuyas disposiciones establecieron diversas obligaciones para las partes firmantes, especialmente para combatir la trata de mujeres y menores de edad que viajaban a bordo de buques para migrantes. Por su parte, el Convenio internacional de 1933 para la represión de la trata de mujeres mayores de edad, condenó los actos de prostitución y tráfico de mujeres mayores de edad aduciendo que estas prácticas son incompatibles con la dignidad y el valor de la persona humana.

En 1993, se celebró en Viena la Conferencia de Derechos Humanos, en la cual se recopiló información basada en casos de trata de mujeres extranjeras traficadas y explotadas en distintos países europeos, la cual tuvo como resultado el reconocimiento de que la trata de personas implica una violación grave a los derechos fundamentales; se subrayó la importancia de la labor destinada a eliminar la violencia contra la mujer en la vida pública y privada, las formas de acoso sexual, la explotación y la trata de mujeres y se instó a la Asamblea General a aprobar el proyecto de declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, argumentando, entre otras cuestiones, que la esclavitud sexual requería una respuesta especialmente eficaz.

En 1995, se llevó a cabo en Beijing la Cuarta Conferencia Internacional de la Mujer, en la que se relataron algunos casos de trata de mujeres provenientes de Colombia, Benin y los Balcanes traficadas con fines de explotación sexual. Como resultado, se incluyó en la Declaración de Beijing el objetivo estratégico D.3. para eliminar la trata de mujeres y prestar asistencia a las víctimas de la violencia derivada de la prostitución y la trata de mujeres.

Entre sus diversos enfoques y fines se establecieron algunas medidas a adoptar por los gobiernos de los países de origen, tránsito y destino, y las organizaciones regionales e internacionales, entre ellas: examinar la posibilidad de ratificar y dar cumplimiento a los convenios internacionales relativos a la trata de personas y a la esclavitud; adoptar medidas apropiadas para abordar las causas fundamentales, incluidos los factores externos, que promueven la trata de mujeres y niñas para fines de prostitución y otras formas de sexo comercializado, los matrimonios forzados y el trabajo forzado, entre ellas las encaminadas a fortalecer la legislación vigente, con miras a proteger mejor los derechos de las mujeres y las niñas y a castigar a los autores por la vía penal y civil; intensificar la cooperación y las medidas concertadas de todas las autoridades e instituciones pertinentes con miras a desmantelar las redes nacionales, regionales e internacionales de traficantes; asignar recursos a la formulación de programas amplios encaminados a sanar y rehabilitar en la sociedad a las víctimas de la trata de mujeres, entre ellos los de formación profesional, asistencia letrada y atención de salud confidencial, y adoptar medidas de cooperación con las organizaciones no gubernamentales para la atención social, médica y psicológica de las víctimas; y elaborar programas y políticas de educación y capacitación, así como examinar la posibilidad de promulgar legislación encaminada a impedir el turismo y el tráfico sexuales, haciendo particular hincapié en la protección de las jóvenes y los niños.

En 1996, se realizó el Primer Diagnóstico Mundial sobre la trata de personas, en el cual se recopiló información de diferentes Estados, organizaciones internacionales y no gubernamentales sobre casos y víctimas de trata. Los resultados de esta investigación representaron la génesis de la normativa internacional de combate a la trata de personas, virtud a que diversos gobiernos incorporaran en sus agendas la participación en la elaboración de instrumentos internacionales específicos para combatir el fenómeno de la trata de personas. A partir de 1997, representantes de diversos países trabajaron en Viena en la elaboración de la Convención contra el Crimen Organizado Transnacional y el Protocolo contra la Trata, pronunciados en diciembre del 2000 en Palermo, Italia, –entre ellos México– y con entrada en vigor en diciembre de 2003.6

El Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, conocido como Protocolo de Palermo, se creó con el objeto de prevenir y combatir eficazmente el delito, de manera que los países de origen, tránsito y destino que incluyeran medidas para prevenirlo, sancionar a los traficantes y proteger a las víctimas.

Es un problema global complejo y con muchas perspectivas de análisis, por ello, ante la evolución social y la implementación de las tecnologías de la información, las formas en que opera el delito de trata de personas ha evolucionado y es menester identificarlas.

En ocasión del Día Mundial contra la Trata de Personas, el 29 de julio de 2020, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió que las personas menores de edad (principalmente, niñas y adolescentes), las desplazadas internas, refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes en países de tránsito o de acogida, se tornaron afectadas directa e indirectamente debido al surgimiento de nuevos factores como el acceso a las tecnologías por una parte y las restricciones de acceso a los territorios y servicios sociales y de protección debido a la pandemia causada por el virus SARS-CoV2 y que se han enfrentado a diversas modalidades de explotación sexual, laboral, prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre por deuda o extracción de órganos. Precisó que de conformidad con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, los factores de explotación aumentaron por los movimientos migratorios bajo circunstancias precarias, los cuales son ocasionados, a su vez, por la pobreza, bajos grados de desarrollo económico y social, y desigualdad de oportunidades.7

La trata de personas implica todo un proceso para los individuos que se ven implicados en alguna de sus etapas o en todas ellas,8 a saber:

Enganche o reclutamiento. Representa la primera fase en la configuración del proceso de la trata y comprende todo lo concerniente a la captación de las personas, que es efectuada principalmente por miembros de las redes criminales de trata, mediante el uso de diversos medios coercitivos o engañosos.

Traslado. Una vez que se ha efectuado la captación, ocurre el traslado de la víctima. Este desplazamiento puede darse dentro de un mismo país o implicar el cruce de una o varias fronteras internacionales; en el primer caso, se denomina trata interna, en el segundo, trata internacional. La trata de personas es un delito cuya configuración geográfica se identifica con mayor facilidad en las zonas fronterizas debido a que el fenómeno de la explotación coincide con el de la migración; de ahí la presencia de casos de trata interna en los que personas extranjeras establecidas en esta zona recibieron ofertas de los tratantes para trasladarse a otras entidades o países, actualizando entonces la trata internacional.

Explotación. Es el factor clave y el que resulta más dañoso para las víctimas de trata de personas. A través de la explotación, los activos del delito obtienen altos beneficios económicos; tantos, que en la actualidad esta práctica suele ser uno de los negocios ilícitos que más ganancias genera en el mundo. Desde luego que las formas en las que se manifiesta la explotación varían de acuerdo con las condiciones de cada Estado o frontera internacional. Como vimos en los datos estadísticos, en México las modalidades de la explotación se han desarrollado en los tres sectores económicos: primario (agropecuario), secundario (industrial) y terciario (servicios), en este último las redes dedicadas a la trata maniobran con mayor actividad.9 Para que la explotación en la trata de personas se efectúe por más tiempo, los criminales ejercen sobre sus víctimas métodos de control y sometimiento que facilitan este ilícito.10

En este punto, es oportuno destacar que la explotación sexual comercial infantil (ESCI) es una de las modalidades de la trata de personas que más aumento ha tenido en la época contemporánea y se define como la explotación sexual por un adulto de un niño o adolescente menor de 18 años, acompañada del pago en efectivo o en especie al niño o adolescente, o a un tercero o terceros.11 La explotación sexual comercial infantil comprende los siguientes aspectos: con fines de explotación sexual y la producción, promoción y distribución de pornografía que los involucra.

Los mencionados aspectos, hacen a las niñas, niños y adolescentes víctimas de adultos que actúan como clientes o intermediarios en la explotación infantil –ya sea en la modalidad de trata con fines de explotación sexual comercial transfronteriza o dentro del país de origen del niño, como víctimas de criminales que, durante su visita a una región o a un país, aprovechan de la impunidad existente o del bajo cumplimiento de la ley relativa al abuso sexual infantil– o que sean utilizados en espectáculos de sexo en vivo o en pornografía difundida en internet.

Este último aspecto me parece relevante, ya que el uso de las tecnologías de la información tiene un lado oscuro que sirve a las redes de trata como medio para configurar este y otros ilícitos.

EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA

La evolución de los medios de difusión ha migrado de un esquema tradicional a uno interactivo, cambiante y dinámico, pues hoy en día se involucran también espacios virtuales para la interacción personal, dentro de los cuales destacan las redes sociales.

Las redes sociales son lugares en internet donde las personas publican y comparten todo tipo de información, personal y profesional, con terceras personas, conocidas y desconocidas,12 también es definida como “una estructura social que se puede representar en forma de uno o varios grafos donde nodos representan individuos y las aristas las relaciones entre ellos”.13

Atendiendo a las definiciones anteriores, puede destacarse que las redes sociales son espacios en internet en los que las personas comparten información e interactúan entre sí, ya sea con conocidos (de su entorno familiar y social) o personas que no conocen (incluso de otras partes del mundo). En este último supuesto, la interacción está marcada por algunos aspectos particulares como el posible anonimato total o parcial, la posible falsa identidad y la facilidad de contacto sincrónico o anacrónico, así como también la seguridad e inseguridad que dan las relaciones que se suscitan por esta vía.

El informe de las Naciones Unidas sobre los efectos de la pandemia por la Covid-19,14 pone de manifiesto que “aprovechando la pérdida de medios de vida de las personas durante la pandemia, y la mayor cantidad de tiempo que tanto adultos como niños pasaban en internet, los traficantes se sirvieron de las redes sociales y otras plataformas en línea para reclutar nuevas víctimas”.

Esta nueva modalidad de captación y explotación puso de manifiesto que las redes sociales se lograron posicionar como una poderosa herramienta, en especial para enganchar a personas menores de edad quienes son más vulnerables a caer en engaños o coacciones por parte de los perpetradores, según el comunicado de prensa 216/2020, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

La red obscura (dark web) suele resultar un tabú hoy en día, debido a que gran contenido que se alberga en la red profunda (deep web) de internet suele relacionarse con prácticas de carácter delictivo. No es fácil acceder a fuentes que transmitan algún tipo de información sobre este sitio, sin embargo, el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México15 lo explica de la siguiente manera: internet hay que imaginarselo como un iceberg, en donde la red abierta en que la mayoría de los usuarios navegamos suele ser la punta y la deep web, el mar cuyo sitio encierra una cantidad sensiblemente mayor detrás de inmensos volúmenes de bases de datos que no pueden ser accedidos mediante buscadores convencionales; aunque la red profunda no es sinónimo de ilegalidad, dentro de su universo se encuentra la dark web, que tiene páginas ocultas deliberadamente y que no pueden ser visitadas por navegadores convencionales. Aunque se insiste que no todo su contenido es ilegal, el propósito fundamental de la red oscura es ocultar la venta de productos ilícitos o encubrir actos criminales. Páginas, como Silk Road (cerrada por el FBI en 2013), sirvieron como un auténtico mercado negro donde era posible comprar y vender armas, servicios de hacking, comercialización de documentación falsa, clonada o robada (visas, pasaportes, tarjetas de crédito, carnets de identidad), falsificación de billetes, venta de animales exóticos y en peligro de extinción; pornografía infantil, videos snuff, entre muchos otros.

La Global Emancipation Network (GEN)16 es una organización no gubernamental cuya finalidad es recopilar datos para encontrar a traficantes de personas que utilizan la internet para anunciar y mantener sus negocios delictivos y, desde luego, destaca que uno de los sitios utilizados por el crímen organizado es la red oscura que ofrece diversos servicios de carácter ilícito, como la trata de personas.

Datos del portal The Age, del diario británico Daily Mail y otros medios mexicanos, como El Universal, El Financiero y Sinembargo.com,17 informaron que un joven australiano llamado Matthew David Graham, de 22 años de edad, fue arrestado en Melbourne por dirigir una red de sitios de pornografía infantil que ofrecía el servicio sexual de niñas y niños en diversas ciudades del mundo, incluyendo la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Morelia.

En los sitios web se pedía a los clientes tomar “varias precauciones estrictas para evitar ser descubiertos, uno de los cuales era no hacer cualquier consulta sobre las clases de los niños que se utilizarían, y ser pacientes”.

“No te preocupes por los padres o cualquier cosa, estos niños se compraron con el único propósito de darnos placer, no son niños de la calle ni nada de eso, están limpios y listos para ser utilizados por primera vez…”,decía un mensaje publicado en uno de los sitios web.

Podríamos realizar una o miles de enciclopedias recopilando casos de víctimas de trata de personas, sin embargo la intención de este trabajo es únicamente lograr que se comprenda la magnitud de este ilícito, su constante evolución, la grave afectación que reciben las víctimas y con ello los intereses públicos de los Estados, pues a pesar del amplio marco normativo para enfrentarlo, sigue siendo uno de los delitos más lucrativos y difíciles de combatir a nivel global.


1 Documento disponible en: https://www.cndh.org.mx/sites/default/files/documentos/2019-08/DIAGNOSTICO_SITUACION_TDP_2019.pdf.

2 Documento disponible en: https://www.ohchr.org/sp/professionalinterest/pages/slaveryconvention.aspx

3 López Marroquín, Scherezada. (2019). Desaparición, esclavitud y trata de personas: situación de las mujeres en México. Cuicuilco. Revista de ciencias antropológicas, 26(74), 163-181. Recuperado en 28 de enero de 2021, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2448-84882019000100163&lng=es&tlng=es.

4 Comisión Interamericana de Mujeres, Trata de personas, aspectos básicos, México, 2006, pp. 9-10.

5 Ezet, Fernanda, La trata de personas. Aspectos básicos, Organización Internacional para las personas migrantes, México 2006, págs. 11-13.

6 Comisión Nacional de Derechos Humanos “La trata de personas”, México, 2012., pp 5-7. https://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/cartillas/8_Cartilla_Trata.pdf.

7 Organización de Estados Americanos, comunicado de prensa 183/2020, disponible en: http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2020/183.asp

8 http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/trata_de%20personas_05.pdf

9 Id.

10  Violencia psicológica, física , incomunicación, violencia sexual.

11  Organización Internacional del Trabajo, La explotación sexual comercial de niños y adolescentes. La respuesta de la OIT, 2007. Disponible en: file:///Users/paolamartinez/Downloads/CSEC_Brochure_Es.pdf

12 Hütt Herrera, Harold (2012). LAS REDES SOCIALES: UNA NUEVA HERRAMIENTA DE DIFUSIÓN. Reflexiones, 91 (2), 121-128. [Fecha de Consulta 28 de Agosto de 2021]. ISSN: 1021-1209. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=72923962008

13 Flores Cueto, Juan José, Las Redes Sociales, Universidad Tecnológica de Perú, 2012. Disponible en:https://www.usmp.edu.pe/publicaciones/ boletin/fia/info69/sociales.pdf

14  Disponible en: https://www.unodc.org/documents/human-trafficking/2021/The_effects_of_the_COVID-19_pandemic_on_trafficking_in_persons.pdf

15  La red profunda, Instituto de Ingeniería de la UNAM; disponible en: http://www.ii.unam.mx/es-mx/AlmacenDigital/CapsulasTI/Paginas/laredprofunda.aspx

16 Página oficial disponible en: https://www.globalemancipation.ngo/

17 Disponible en: https://www.theage.com.au/national/victoria/how-matthew-david-grahams-hurtcore-paedophile-habit-began-on-the-dark-web-20150908-gjhz43.html