Trabajo desde casa

Paulo Arturo Flores Tello

Maestro en Derecho de la Empresa por la Universidad Panamericana campus Santa Fe. Abogado por la Universidad de Guadalajara.

 

Caso: 8545345.
Órgano Jurisdiccional: Corte de la Provincia de Güeldres (Países Bajos).

Antecedentes

La Ley de Trabajo Flexible (Wet flexibel werken) de los Países Bajos aplica a aquellos centros de trabajo que cuenten con 10 o más empleados y permite a estos solicitar una disminución o incremento de sus horas laborales, ante lo cual el patrón debe emitir una respuesta por escrito en la que acepte o niegue la pretensión del trabajador. En caso de que el ajuste sea negado, el empleador deberá expresar las razones sustanciales que no permiten realizar la modificación del horario laboral.

Derivado de la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia mundial por el coronavirus SARS-CoV2, el 15 de marzo de este año, la empresa VoC Grootkeukens Service B.V. envió un correo a sus empleados en el que les indicó que, para minimizar la posibilidad de infección del virus, realizarían su trabajo desde casa hasta nuevo aviso.

Posteriormente, el 11 de abril de 2020, la demandante1 recibió un mensaje de WhatsApp en el que uno de los ejecutivos de la compañía le pedía reanudara sus labores presenciales a partir del próximo martes. La promovente se presentó a laborar en la oficina el día indicado y ese mismo día solicitó permiso para seguir trabajando desde casa. La empresa le otorgó el permiso con la condición de que se presentase en la oficina cuando fuere necesario.

El 6 de mayo VoC envió a todos sus empleados un correo electrónico informándoles que a partir del 6 de mayo serían reanudadas las labores presenciales. En dicho correo la empresa enumeró las acciones preventivas que había tomado para garantizar la seguridad de sus empleados, entre las que se encontraban la reorganización de los lugares de trabajo, así como la disponibilidad de desinfectantes y limpiadores en toda la oficina.

Al día siguiente, la demandante envió un correo electrónico en el que hizo del conocimiento de la empresa que no estaba conforme con el regreso programado, dado que el Primer Ministro había anunciado que lo recomendable era que el trabajo presencial fuera reanudado hasta el primero de septiembre. En el mismo correo la demandante solicitó continuar prestando sus servicios desde casa.

Después de una serie de correos de ambos bandos, el 11 de mayo VoC le indicó a la demandante que su obligación como empleada era seguir las indicaciones razonables de su empleador, como lo era la de presentarse a laborar a la oficina.

La demandante no se presentó en la oficina hasta la última semana de mayo, en la cual presentó una demanda en la vía sumaria para obtener autorización para trabajar desde casa. La accionante gozó un periodo vacacional del 2 al 16 de junio.

El Caso

El 29 de mayo fue presentada la demanda en contra de VoC, en la cual fueron exigidas las siguientes prestaciones:

El cumplimiento de la Ley de Trabajo Flexible, para que se respete la oferta de trabajar desde casa realizada por VoC a la promovente el 14 de abril.

La declaración de que la demandante puede realizar su trabajo desde casa hasta el primero de septiembre, so pena del pago de una multa que podría ascender hasta 25 mil euros.

El pago de las costas.

Para obtener estas prestaciones, la promovente argumentó lo siguiente:

a) Que prefería trabajar desde casa debido a que, contrario a sus compañeros de trabajo, ella se tomaba muy en serio las reglas de distanciamiento social.

b) Que el día que acudió a laborar notó que sus compañeros de trabajo no le daban la importancia debida a las medidas sanitarias, lo que le hizo sentir insegura.

c) Que su eficiencia y productividad no declinó mientras trabajó desde casa, por lo que al obligarle a asistir a la oficina se actuaba en contra de las buenas prácticas laborales y de las recomendaciones gubernamentales.

d) Que VoC y ella habían realizado el 14 de abril un acuerdo que le permitía trabajar desde casa, el cual estaba protegido por la Ley de Flexibilidad Laboral.

En su defensa, VoC adujo que:

a) La Ley de Flexibilidad Laboral no era aplicable dado que contaba con menos de 10 empleados.

b) Tomó las medidas preventivas necesarias para garantizar el regreso seguro de sus empleados.

c) Debido a la tensión económica generada por la pandemia y para atender oportunamente la carga de trabajo causada por la reactivación económica, era necesario para ella que todos sus empleados estuvieran presentes en la oficina, pues requería aceptar pedidos y realizar envíos el mismo día.

La Resolución

La Corte de la Provincia de Güeldres consideró improcedente el reclamo de la demandante e incluso le condenó al pago de las costas del procedimiento, por las siguientes razones:

La demandante no refutó la inaplicabilidad de la Ley de Flexibilidad Laboral a su empleador, debido a no contar con más de 10 empleados.

El permiso otorgado el 14 de abril a la demandante para que realizara sus funciones desde casa, fue concedido por un periodo limitado de tiempo y no puede ser considerado como un acuerdo definitivo en el que se haya fijado la casa de la promovente como el lugar en el que prestaría sus servicios.

VoC acreditó que realizó una serie de acciones para garantizar la seguridad de sus empleados, sin que el episodio que refiere la demandante fuera definitivo para considerarlas insuficientes, pues éste tuvo lugar antes de que fueran tomadas las medidas enunciadas por la empresa. Asimismo, la promovente no demostró que las medidas de prevención sean violadas de manera sistemática en el lugar de trabajo.

La demandada acreditó la necesidad de contar con sus empleados en la oficina, debido a la naturaleza de su negocio y de la carga de trabajo que la reactivación económica ha generado, mientras que la demandante no refutó lo expuesto por VoC en ese sentido.

La recomendación gubernamental de reiniciar el trabajo presencial hasta el 1 de septiembre no genera a favor de la demandante un derecho a trabajar desde casa, por lo que tal recomendación no limita el derecho de VoC a instruir a sus empleados a presentarse a la oficina.

Colofón

La resolución de la Corte de la Provincia de Güeldres fue emitida el 16 de junio de este año, es decir, 18 días después de que la demanda fue promovida en la vía sumaria. La audiencia oral correspondiente fue realizada a través de Skype con la presencia de las partes y sus representantes. De ensueño.

La pandemia que azota al mundo y, ahora, particularmente, al continente americano, ha provocado que los esquemas tradicionales de trabajo se vean rebasados. El trabajo desde casa ha sido implementado por las empresas cuyas actividades así lo permiten, mientras que algunas otras se han visto en la necesidad de frenar toda actividad, debido a que la naturaleza de sus actividades no permite que sean realizadas remotamente y los gobiernos han prohibido su funcionamiento presencial.

Esta situación ha generado una tensión entre el derecho a la salud de los trabajadores y la supervivencia misma de las empresas que los emplean. Tal es el caso del conflicto resuelto por la Corte de la Provincia de Güeldres, pues mientras una empleada pugnaba por continuar realizando sus funciones desde casa para proteger de mejor manera su salud, su empleador pretendía que se reincorporara a las labores presenciales, por ser necesaria para el correcto funcionamiento del negocio.

Ante ello, la Corte se ha decantado en favor de la empresa, motivada principalmente por el hecho de que tomó las medidas necesarias para garantizar la seguridad sanitaria de sus empleados. Una vez que fue acreditado que el lugar de trabajo ofrecía condiciones de seguridad para los trabajadores, así como la necesidad de contar con la presencia de estos, las probabilidades de éxito de las exigencias de la demandada fueron mínimas.


1  La resolución no contiene el nombre de la demandante.