“La reestructuración de Norteamérica a través del libre comercio:  del TLCAN al T-MEC”

Jesús Ángel Cadena Alcalá

Especialista en derecho constitucional y derechos fundamentales. Profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Twitter: @JessngelCadena1

 

¿Era necesario recrear el contenido normativo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte?, ¿cuál es el escenario próximo para la institucionalización de las relaciones comerciales?, ¿se pone en riesgo a sus beneficiarios a través del nuevo acuerdo comercial?, ¿derivado de tal renegociación nos acercamos a un mercado común? Dichas interrogantes abonan al debate sobre la necesidad de reestructurar las fronteras y políticas comerciales en Norteamérica, amenazadas por el ascenso inminente de China.

Una de las mayores ambiciones de Donald Trump al llegar a la Presidencia de los Estados Unidos de América era “modernizar” el Tratado de Libre Comercio con Canadá y México, para dinamizar la producción, exportación y generación de condiciones óptimas para la evolución de diversas industrias o comercios. Dicha renegociación culminó con la emisión de un nuevo acuerdo o agreement para América del Norte en materia de cooperación y gobernanza transfronteriza en materia comercial.

La consolidación de China en la economía internacional, sin duda, es uno de los grandes derroteros para Norteamérica en la economía política mundial, de ahí la preocupación por integrar nuevos criterios para reactivar el comercio y producir efectos positivos en la economía de los tres países, principalmente la de los Estados Unidos.

La oportunidad de aislar o segregar la economía en aquel país asiático se vio materializada parcialmente por este reciente acuerdo comercial. Bien se dice: “existe una auténtica guerra comercial”.

Ahora bien, la cooperación transnacional en el área del comercio constituye uno de los grandes escenarios para garantizar la prosperidad compartida entre los Estados. La globalización ha sido la gran causante de la instrumentación de reglas más claras para el comercio internacional y la consolidación de acuerdos regionales. Diversos aspectos ambientales, comerciales, económicos, industriales y laborales son los que comprendieron la modernización del TLCAN a 25 años de su puesta en vigor, entre los que destacan: (i) la dinámica del sector agropecuario; (ii) las nuevas reglas de origen del comercio manufacturero y de la industria automotriz; (iii) los efectos arancelarios; (iv) la gobernanza ambiental; (vi) los matices de la migración y las remesas; (vii) la alta productividad y los bajos salarios, entre otros.

La presente obra colectiva que se divide en siete títulos está destinada al estudio de los efectos del reciente acuerdo comercial entre los Estados Unidos de América, Canadá y México, conminando a la reflexión sobre los tópicos que quedaron pendientes, entre ellos: el desempleo y la desigualdad en los salarios.

Los 24 autores expresan la importancia del tópico en cuestión, que comprende el estudio pormenorizado de temas como: las cadenas globales de valor y el comercio intrarregional, las políticas de integración comercial, la cooperación transfronteriza regional, las implicaciones globales de la renegociación, los escenarios de la dimensión geoestratégica y la seguridad de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, asimismo, la convergencia regional e, incluso, alternativas en el desarrollo comercial para América del Norte.

Considero que es uno de los estudios académicos más relevantes y objetivos que existen en México sobre las implicaciones, aportaciones y posibles riesgos del reciente acuerdo o agreement para América del Norte, el T-MEC.